La cirugía dermatológica, como su nombre indica, es la realización de procedimientos quirúrgicos en la piel y tejido celular subcutáneo, caracterizándose en la mayor parte de ocasiones por ser mínimamente invasiva y garantizando al máximo el resultado estético.

Se trata de una cirugía ambulatoria, en la que se suele emplear la anestesia local o regional, con escasos riesgos sistémicos derivados de su uso, así como el empleo de suturas y defectos cutáneos lo más conservadores posibles dentro del marco de tratamiento de las distintas patologías dermatológicas. Todo ello se traduce en una mayor seguridad del paciente mientras que se reducen las complicaciones y el tiempo de recuperación.

Abarca un campo muy amplio de indicaciones: no solamente indicaciones estéticas para mejorar el aspecto de nuestra piel sino también la extirpación de lesiones de carácter tumoral, participando en el ámbito de la cirugía oncológica.

La cirugía llevada a cabo por dermatólogos, como es el caso del Instituto Dermatológico Dr. Alonso, es una de las mejores opciones para el tratamiento de las lesiones cutáneas, puesto que el conocimiento preciso de la patología de la piel y los aspectos histológicos de la lesión a extirpar, hace que su extirpación sea la más adecuada a la naturaleza del problema, evitando con ello las escisiones incompletas (con el consiguiente riesgo de lesión residual), o excesivas, produciéndose cicatrices innecesarias.

Además, en el Instituto Dermatológico Dr. Alonso realizamos las técnicas más avanzadas quirúrgicas para el tratamiento de tumores malignos de piel, como es la Cirugía de Mohs. La Cirugía micrográfica de Mohs es un tratamiento quirúrgico recomendado para los pacientes que tienen cáncer de piel ya que con esta técnica se obtienen índices de de curación más elevados si lo comparamos con otras técnicas mñas clásicas. Sobretodo realizamos esta técnica en pacientes con carcinoma basocelular en la cara y otros tumores como el dermatofibrosarcoma protuberans. Fue descrita por por el cirujano Fredrick Mohs y se suele realizar mediante anestesia local con o sin sedación. Se realiza una extirpación del tumor y se procesa la pieza para analizar de forma metódica todos los bordes laterales y profundos. Aquello que caracteriza genuínamente a la Cirugía de Mohs es que no se cierra el defecto quirúrgico resultante de la extirpación del tumor hasta que todos los bordes están libres de tumor. Esto implica que si algún borde está afecto en algún estadio se debe proceder a extirpar más piel en aquella zona.

Por ello, a pesar de los nuevos progresos y las técnicas más innovadoras que han aparecido en las últimas décadas se continúan realizando constantemente avances en el campo de los procedimientos establecidos de la cirugía de la piel.

En Instituto Dermatológico Dr. Alonso analizaremos su caso en concreto y podrá beneficiarse de nuestra amplia experencia en el manejo de patología cutánea quirúrgica.

Close-Up Of A Doctor Wearing A Mask